Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

Treinta y cuatro y sin prisa.

La magia de cumplir años es que ningún año es igual al anterior. No sé por dónde comenzar: si hacer un recuento de todas las cosas que pasé desde diciembre pasado o narrar lo contrastante que fue mi cumpleaños. Voy a comenzar diciendo que ahora tengo a una perrita pug: Burbuja. La pug que me ha dado contención después de tanto caos. Los pugs no tienen un origen de pelear batallas ni de trabajo. Sus ancestros solo se han dedicado a salir bonitos en las fotos, a acompañar, a dejarse querer. Y eso, para mí —que soy una morra de puro trabajo, de no estar quieta y de creer que si no haces nada nomás no lo mereces— ha ido rompiendo el paradigma de a poco; como si Burbs me dijera: “Morra, vamos a abrazarnos un ratito y a generar oxitocina juntas.”  Y así ha sido desde junio. Mientras mi hijo está en la escuela, yo tengo en mi regazo a esta pug que cree que se merece todo, acompañándome en mi jornada de teletrabajo. Me siento feliz de escuchar sus patitas de chetitos andando por la casa...

Entradas más recientes

La premisa rancia del amor

La casa que encontré en ti :)

Nos vamos de vacaciones :)

Cuatro ataques. El recuento.

Ojalá encuentres lo que buscas...

Todo se transforma.

Honrar té (texto del 2019)

treinta y tres: "Todo lo que se va crea espacio para todo lo que necesito."

ACTUALIZACIÓN. junio 2024

El sueño que dejé ir.